sábado, 7 de enero de 2012

Esperpento en clase de física

Tras comer unas setas deliciosas entro en el aula de Física.

En el fondo se aprecian unas enigmáticas cajas negras, que llevan años sin abrirse, al menos en público. A su lado, hay unas vitrinas en donde se exponen diversos aparatos de laboratorio, viejos en edad, mas, ojito, vírgenes en uso. Estos instrumentos son semillas que pueden germinar nuestro gusto científico si salen de su cáscara.

Entran los estudiantes. El profesor imparte la lección. Algunos alumnos intentan memorizarla, como buenos científicos; sin embargo, el profesor es malo, muy malo, el más malo: le cuesta entender que 10 fórmulas con sus constantes y sus exponentes no se memorizan de un día para otro. Otros charlan o dormitan, según el día, puesto que saben que se lo explicará su profesor particular, ese cuya peor pesadilla es que los alumnos aprendan a aprender. ¡Sería como asesinar a su gallina de los huevos de oro! Unos pocos camaleones se camuflan silenciosamente entre la gente, ocultando sus vicios, sus vergüenzas, sus estigmas: currar para obtener sobresalientes. ¡Qué locura la suya!

De cuando en cuando, el profesor hace un intento para que los alumnos razonen de dónde sacan las fórmulas o para que hagan un boceto del que se puedan deducir las ecuaciones. Pero, si han aprobado (¡algunos hasta por él!) en años anteriores sin hacer todo eso, ¿no es, acaso, razonable preguntarse por qué va a ser este curso diferente?

Suena la sirena. Al salir, algunos jóvenes lamentan haberse apuntado a Física. Pensaban que ciencias era otra cosa: asignaturas técnicas donde con un poco de talento, una espontánea idea feliz y trabajo de última hora se podía aprobar. Asignaturas donde se aprendían fórmulas y el mayor esfuerzo consistía en el tiqui-taca de operar. En su defensa cabe alegar que tampoco es únicamente culpa suya pensar así, pues muchos sacaban notables en matemáticas durante la educación obligatoria con trabajo de ultimísima hora. Es más: nadie movió ni un dedo para evitarlo; porque, señores y señoras, lo importante es que nuestros jóvenes posean títulos, aunque estén vacios en conocimientos.

¡Qué pena que esas setas que ingerí no fueran alucinógenas! Porque parecer, lo parecen.

****************************************************

Hipervínculo de la foto:

http://www.google.es/imgres?q=sistema+educativo+actual&start=15&num=10&hl=es&gbv=2&biw=1024&bih=646&tbm=isch&tbnid=dE8ulScT1UupgM:&imgrefurl=http://blogs.21rs.es/uncandilenelpatio/2011/11/18/%25C2%25BFse-puede-aprender-disfrutando/&docid=mGjnFZIj8HscJM&imgurl=http://blogs.21rs.es/uncandilenelpatio/files/2011/11/111104.profesores.reunion.aprender.divirtiendo3.jpg&w=624&h=412&ei=bdT9TuKMKIeZhQe-5dDPAQ&zoom=1&iact=hc&vpx=376&vpy=128&dur=1089&hovh=182&hovw=276&tx=167&ty=132&sig=113743344403395689531&sqi=2&page=2&tbnh=114&tbnw=173&ndsp=17&ved=1t:429,r:7,s:15

No hay comentarios:

Publicar un comentario